El masajista destrozó mi coño


Unas amigas me recomendaron que visitase a un masajista, ya que me iba a servir para relajarme y despejar la mente de los exámenes en la universidad. Pero al ver lo cachas que estaba, por mi mente pasó la idea de follármelo y de paso, estrenarme en el sexo. Pero no tuve que imaginar demasiado, ya que se ve que mi piel suave y mi pelo cobrizo se la puso muy dura y al final, terminó por echarle un buen polvo a mi chochito.