El sexo se convirtió en mi adicción


Siempre oía como mis amigas hablaban de su primera vez, mientras yo aun me lo pensaba y conservaba mi virginidad. Hasta que un día decidí probar el sexo con un chico y lo disfruté de un modo bestial. Me corrí varias veces y pude sentir un rabo en mi coño, que me acabó convirtiendo en toda una ninfómana. Y es que ahora, no puedo parar de follar y no hay hombre con el que no quiera tener un rato de folleteo intenso en la cama.

          

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *