Acabo poseída en mi primer anal

Poseida en primer anal

El sexo no es nada nuevo para mí, pero si es cierto que aun hay cosas que no he probado. Una de ellas era el sexo anal, una fantasía sin cumplir pero que hoy pienso hacer cueste lo que cueste. Cuando mi chico cogió su polla y comenzó a metermela lentamente por mi ojete, mis ojos se pusieron blancos y acabé como poseída. El placer era increíble y yo solo quería más y más por el culo. Sin duda, una experienca inolvidable.