Me follé a la amiga universitaria de mi hija

La universitaria me puso cachondo

No sabía que mi hija había llevado a una de sus amigas a casa, una joven rubia universitaria que se estaba echando la siesta en el sofá. Quise despertarla, pero no porque estuviese ocupando espacio y no me dejase ver la tele, sino porque estaba en ropa interior y quería follármela a toda costa. Cuando abrió los ojos, me pilló cachondo y, aunque aun no había probado la polla de un hombre, no dudó en irse a mi dormitorio, para que un hombre maduro como yo estrenase su chochito.