Nunca es tarde para el sexo anal


Veo como muchas jovencitas se atreven a practicar sexo anal y yo, nunca quise hacerlo. No se si fue por miedo o simplemente ya gozaba bastante por mi chochito, pero el caso es que ahora que tengo unos 40 años, he decidido probar un rabo por detrás. Lo hago a manos de un joven muy atractivo, que se desfoga con mi culo y me lo abre con su polla, mientras yo vuelvo a experimentar con algo nuevo y muy placentero.