El repartidor me deja su paquete

El repartidor la estrena

Cuando sonó el timbre, vi como un repartidor dejaba la compra de mi madre en casa y, como buena anfitriona, quise ofrecerle un café y que se relajase un rato. Pero en realidad, buscaba seducirle, ya que estoy como loca por estrenar mi chochito y cualquier polla me vale. Al fin logré convencerle y sin duda, el paquete que tiene entre las piernas fue la mejor entrega del día, sobre todo para mi coño.