Desvirgamos a la joven vecina en un trío

Vecina desvirgada en un trío

El padre de nuestra vecina de 18 años no la deja salir casi nunca, ya que siempre se pone vestidos ajustados y no quiere que alguien se aproveche de su inocencia. Pero ella quiere follar de una vez y desvirgar su dulce coño, así que cuando se asomó a la ventana, me invitó a mi y a mi colega a pasar a su cuarto cn mucho cuidado de que nadie nos viese. Estuvimos un rato charlando con ella, pero pronto la muy zorra quiso probar nuestras pollas en su coño, terminando por montarnos un trío, mientras su padre veía la tele en el piso de abajo.