Primer masaje que vino con primera follada

Masaje y desvirgada

Acabo de comenzar en la universidad y ya estoy estresada a trabajos y exámenes. Así que para relajarme, decido darme el primer masaje de mi vida, aliviando tensiones. Lo que pasa es que, una vez allí, me tuve que desnudar del todo y el masajista no paraba de mirarme y toquetearme de un modo muy sensual. Noté el empalme en sus pantalones y, como aun era virgen, no tenía muy claro que hacer. Cuando ya me tocó el coño, tuve que girarme y sin dudarlo, me abrí de piernas para él y le dejé desvirgarme sobre la mesa de masajes, algo que sin duda si que me relajó.