Enseño a follar a esa dulce colegiala


Se me ocurrió ganarme un dinerito extra dando clases particulares a jóvenes por las tardes. Pero una de mis alumnas es una guapa colegiala pelirroja, la cual no me quita ojo de encima. Era muy tentadora, pero más aun cuando en una de las clases empezó a flirtear conmigo y a meterme mano. La chica era virgen y sin dudarlo, me pidió que la estrenase, una petición demasiado buena como para rechazarla.