Perdí la virginidad en la playa

Desvirgada en la playa

Ya que en mi familia me miran con lupa y no tengo un momento de intimidad con mi chico, decido irme con él de paseo junto al mar y acabamos en la playa. Una vez allí y viendo que no había demasiada gente, comenzamos a besarnos y pronto ya estaba de rodillas en la arena chupándole la polla. Mi estreno era inminente y al final, acabé a cuatro patas siendo desvirgada frente al océano, en una primera vez inolvidable.