El gimnasio me sirvió para probar un pollón

Pruebo un pollón en el gimnasio

Se acerca el verano y quiero estar en forma para lucir mi cuerpazo latino en bikini. Así que me apunto a un gimnasio y empiezo a probar máquinas una por una, hasta que un chico mulato se acerca a ayudarme. Yo estaba abrumada por ver a un tipo tan grande al lado mío y por mi mente sucia solo pasaba la idea de saber si todo lo que tenía era grande. Así que, pese a que aun era virgen, decidí tentarle allí mismo y al final, acabé quemando calorías y estrenando mi chochito, con la enorme polla del negro.