Desato mi furia con una flaca japonesa

Flaca japonesa me da placer

Mi empresa me mandó a Japón para cerrar un negocio y, como lo resolví todo muy rápido, decidí disfrutar del resto de días conociendo un poco a la gente del lugar. Un día, en un restaurante de sushi, conocí a una flaca japonesa muy joven y muy guapa. Hablaba algo mi idioma y se la veía muy simpática, por lo que decidí probar suerte y la invité a mi hotel. La chica aceptó la invitación, pero la verdad es que no pensé que fuese a ser tan atrevida, acabando por probar mi polla y cabalgarme, ya que por lo visto estaba frita por estrenar su coño asiático.