Etiqueta: morenas flacas

Dolor y placer a partes iguales

Placer anal algo doloroso

Llegó el ansiado día en que entregaría mi trasero a un chico y tenía ganas de practicarlo. Lo que pasa es que no me preparé bien y al principio, sufrí un poco con una enculada que comenzó siendo dolorosa. Pero poco a poco me fue gustando más y al final, experimenté mucho placer con las brutales embestidas que le metió a mi estrecho culito.

Desvirgadas Anal

Logré mis primeros orgasmos anales

Orgasmos anales para mi culito

He estado practicando en casa con mi consolador en mi culo, pero no logro correrme y no se si cuando reciba mi primera enculada, llegaré a disfrutar. Solo hay un modo de averiguarlo, quedar con mi chico y dejar que me de por detrás. Empezó poco a poco pero al final, me dio con tanta fuerza y tantas ganas, que logré experimentar unos orgasmos anales brutales, con los que sin duda disfruté de la experiencia al máximo.

Desvirgadas Anal

El ginecólogo me estrena en su consulta

El ginecólogo me desvirgó

Algunas amigas y mi propia madre, me comentaron que no se pasa muy bien en el ginecólogo, por lo que en mi primera visita, estaba algo nerviosa. Me tranquilizó que fuera un doctor joven, además de guapo. Pero al tenerme espatarrada ante él y tras tocarme el coño, empecé a correrme y él se puso muy cachondo. Decidió bajarse los pantalones y sacar su polla dura, con la que finalmente estrenó mi chochito en la consulta del hospital.

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La niñera se me puso a tiro en casa

Niñera caliente y desvirgada

Tras salir a hacer la compra, mi mujer me dejó solo en casa con la niñera y yo, decidí aprovechar ese momento a solas. Comencé a hacerle un masaje sobre los hombros y le di conversación. En un momento dado, me confesó que aun era virgen y yo, decidí poner remedio a eso. Así que comenzamos a besarnos y al poco rato, se abrió de piernas para que desvirgase su chochito con mi polla experimentada.

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Acabo desvirgada en el baño de la discoteca

Desvirgada en los baños de la disco

Estaba dejándome llevar por el ambiente de la discoteca pero, tras varias copas, estaba algo borracha y con ganas de ir al baño. Fui rápidamente y, mientras hacía aguas menores, oía gemidos. Era un chico que se la estaba cascando justo al lado mío y, al ir a mirar, me ofreció su polla para follar. Al principio dude ya que jamás lo había hecho, pero pensé que la situación y el lugar eran muy morbosos, así que al final acabé desvirgada en el baño y disfrutando de una dura cabalgada con un desconocido.

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