Acudí a la llamada de mi vecina tetona

La vecina tetona me dejó follármela

Las ventanas de la casa de mi joven vecina tetona, me hicieron ver algo que me puso la polla muy dura. La chavala estaba masturbándose en la cocina, con sus padres fuera de casa y toda la intimidad del mundo. Cuando la vi, pensé en irme y dejarla tranquila, pero opté por entrar en su casa y hacerle compañía. Ella no tuvo problemas conmigo, ya que prefería una buena polla, para poder desvirgarse como es debido, algo que hice sobre la encimera y en varias posturas muy morbosas.