Acabo desvirgada a cuatro patas en el suelo

Desvirgada a cuatro patas

Era la primera cita con este chico, pero todo fue tan bien entre los dos, que decidí acompañarle a su casa a darnos el lote. Estabamos muy cachondos y, aunque yo nunca había probado una polla, finalmente acabé desvirgada a cuatro patas en el mismo suelo por él. Fue increíble y yo disfruté como una perra en celo, aunque al principio me dolía un poco cuando me penetraba el coñito.