Un negro cachas me robó mi virginidad

Negro cachas roba mi virginidad

Tengo claro que, el día que decida perder mi virginidad, será con el tío adecuado… o al menos esa es la idea. Pero un día, mientras salía a correr y hacer ejercicio, me topé con un negro cachas y muy guapo que me invitó a su casa a un refrigerio. En el fondo, supe cuales eran sus intenciones y, viendo esos musculitos, decidí dejar que fuese el encargado de estrena mi chocho de ébano al fin.