La niñera se me puso a tiro en casa

Niñera caliente y desvirgada

Tras salir a hacer la compra, mi mujer me dejó solo en casa con la niñera y yo, decidí aprovechar ese momento a solas. Comencé a hacerle un masaje sobre los hombros y le di conversación. En un momento dado, me confesó que aun era virgen y yo, decidí poner remedio a eso. Así que comenzamos a besarnos y al poco rato, se abrió de piernas para que desvirgase su chochito con mi polla experimentada.

          

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