Sufro una penetración anal muy bestia

Penetración anal bestial

Tras mucho practicar en casa con mis dedos y con un consolador que me he comprado, al fin mi culo está listo para su primera penetración anal. Así que acudo motivada a casa de mi chico, para dejarle estrenar mi ojete, aunque lo cierto es que no esperaba que me fuese a encular con esa efusividad. Lo cierto es que al principio llegó a dolerme ya que no lo hizo con mucho tacto, pero cuando le cogí el tono al asunto, disfruté como una zorra en celo con mi primera follada anal.

          

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *