Creo que mi profesor desea penetrarme


Tras muchos meses de clase, por fin llegó el día de mi graduación y el primero en felicitarme fue mi profesor. Aunque no esperaba que fuese tan cariñoso conmigo… quizás demasiado. De hecho, al vernos a solas en las escaleras y antes de la ceremonia, el tipo sufrió un calentón que se notó bajo su túnica. Yo aun era virgen, pero sentía mucha curiosidad y no pude evitar probar su rabo, en una despedida maravillosa donde estrenó mi coño a conciencia.