Desvirgada con la furgoneta en marcha


Quiso salir un rato y ver escaparates, hasta que un chico se acercó a ella y quiso proponerle algo. Buscaba modelos eróticas y quería hacer una sesión de fotos especial con ella, en una furgoneta en marcha con cristales, donde todo el mundo podría verla. A la pelirroja le pareció muy morboso y como pagaba bien, decidió hacerlo. Pero lo que jamás imaginó es que al final, acabaría desvirgada allí mismo tras calentarse con el fotógrafo y mientras el resto de conductores veían como le metía el rabo una y otra vez.