Mi primera vez fue en un trío casero


Quien me iba a decir a mi que, el día que iba a desvirgar al fin mi coño, tendría dos rabos para hacerlo. Y es que al final, terminé por estrenarme en un trío casero, gracias a dos amigos de la facultad bien dotados que se turnaron para penetrarme el coño. Me lo pasé en grande con ellos y gemí de lo lindo mientras se iban cambiando, probando dos pollas bien duras que me dejaron el chochito muy mojado.