La colegiala quiso probar mi rabo


Se de buena tinta que una de mis alumnas se siente atraída por mí y últimamente, la tensión entre los dos va en aumento. De hecho, una tarde la colegiala se quedó conmigo a solas en el aula y me confesó su virginidad y que trataba de desvirgarse con un hombre mayor y experimentado. Yo no pude evitar ponerme cachondo al imaginarme lo que debía ser desvirgar a ese bombón… pero poco tuve que fantasear ya que, al poco rato, la tenía desnuda sobre la mesa y pidiéndome sexo duro para su chochito virgen.